domingo, 4 de junio de 2017

Catedral

Algunos días atrás nos decidimos a subir a la Catedral. Ese roque que engancha, una vez que lo conoces siempre acabas volviendo. Su llamada invisible te toca el corazón y te hace regresar.
Divididos en dos cordadas nos dispusimos para subir por su lomo y respirar el aire de su cumbre.




Después de un par de buenas horas habíamos atesorado unas diez vías en total entre las dos cordadas. Todas las  realizadas fueron repeticiones así que escalábamos por terreno conocido y nos dimos cuenta que pese a no estar en la mejor forma, algunos pasos nos resultaban más cómodos que la última vez, esto suele pasar con vías que ya conoces además de tener la cabeza un poco mejor amueblada que la última vez, pero solo un poco.
La escalada en sí tuvo todos los ingredientes habituales miedo, calor,  pasos que te hacen pensar,  cacharros que se atascan, reuniones que te saltas porque no te acuerdas donde se montó la última vez, algún largo que ni te acuerdas por donde era, alguna moto que no te deja ni moverte, lo típico. Aún así salimos victoriosos  de todos los follones. Si acaso un poco coñazo tanto rapel, pero bueno vienen con el paquete.

Como siempre y debido a que llevamos un poco de prisa, el tema de las fotografías no lo llevamos muy bien, aunque estamos en el camino de mejorar. Quitando  "eso" el resto estupendo. 

Nos sorprendió la gran cantidad de turistas que se acercan a los miradores, guaguas y guaguas entrando y saliendo del parking. Turistas bajando, fotografiando y regresando a sus asientos imaginamos que para continuar con su periplo. 

Colillas, drones, todo cabe, en el aparcamiento y sus aledaños. 



Siempre es bueno llevar alguna moneda para Caronte, nunca se sabe cuándo tendrás que pagar al barquero, pero esto no significa que se tenga que llamarlo a gritos. Tener las cosas algo controladas es condición fundamental, reuniones bien montadas en rocas que no estén sueltas, prestar atención al reverso y a las cuerdas, ver el lugar idóneo donde colocar un cacharrito y todas esas cosas que vienen de serie en actividades de este tipo.





Insensatez según la Rae se define como la falta de sentido o de razón, dicho o hecho insensato. Esto no es una buena política en montaña porque te puede acarrear desde un susto hasta algo mayor. Así que aprovecho y recuerdo una regla básica y fundamental (evidentemente no es la única) siempre hay que estar pendiente de las piedras sueltas que pueden  caer arrastradas por la cuerda o empujadas sin querer por nosotros o por cualquier otra causa. La seguridad de la cordada propia o de otras que se encuentren en la línea de caída, e incluso la seguridad de caminantes y curiosos que puedan estar por la base del roque así lo requiere. También es fundamental no solo el prestar atención sino el alertar al resto de cordadas que estén en el roque las veamos o no, porque nunca sabemos si debajo de nosotros hay más gente escalando o si en la base o alrededores caminantes despistados.

Siempre es bueno recordar este tipo de cosas.


martes, 16 de mayo de 2017

GC II, menos fisuras

Llegamos con muchas ganas y directos nos fuimos a realizar el cresteo de la Candelilla (Ayacata). Partimos cerca del bloque de cemento que marca el antigüo kilómetro 68, de ahí bordeamos el bloque mayor (ver croquis) y fuimos en dirección al pie de vía por una senda que se pierde entre los matujos que esquivamos como podemos, pero una vez con la vía sobre nosotros, cuerda que te pego y pa’lante. 
Algún clavo nos marca que estamos en la línea correcta, avanzamos con cautela pues en algunas zonas la piedra quiere irse contigo, la reunión buena con parabols y cómoda, el segundo largo avanza en línea y aunque perdemos de vista al compañero oímos su grito de reunión. En la salida de la 2ª tenemos dudas y…. tomamos el camino equivocado, cogemos a la izquierda cuando deberíamos salir a la derecha, 

con una primera parte de fisura ancha, en la que me encuentro que no puedo proteger con nada, y la piedra no es tan compacta, por lo que prefiero seguir a destrepar, cuando finaliza ésta, paso a un canal muy abierto donde ya puedo meter algo, y continúo con mis dudas de por dónde va la vía. Subo una parte, pero no veo claro que por ahí sea, además no hay dónde proteger y el último cacharro lo tengo bastante abajo, así que destrepo con cuidadín. Después de trabajar con una de las cuerdas que se había quedado enganchada en una pequeña fisura y cansada, decido montar una reunión con friends para que los compañeros suban y decidamos hacia dónde. Nos damos cuenta que efectivamente deberíamos haber cogido hacia la derecha en la 2º reunión, la vía va algo más abajo, pero desde allí podemos conectar casi en diagonal lo que para nosotros es la 4ª reunión y conseguimos encontrarla. 

De ahí, ya desencordados hasta el rápel. A partir de aquí una sucesión de escaladas fáciles con algún rápel más y cresteos. Una bonita mañana donde algunos se recrean con sus cumbres conseguidas ¡ey! ¿y el Nublo? Faltas tú, jajajaja.


A la mañana siguiente, dejamos el campamento Bailico, nos equipamos para la vía Luley, cacharros grandes y pequeños, fifis, estribos, etc, etc, 

La aproximación la realizamos por intuición, cuando llegamos a la base de la pared comenzamos a trepar sin encordarnos (III y IV) en busca del diedro escondido. 


A pesar de ser grados fáciles andamos con pies de plomo, la zona tiene mucha piedra rota y no conseguimos llegar hasta el ansiado diedro. Ahora sólo vemos la opción de salir por un pequeño canal descompuesto, por la izquierda tampoco le vemos color, así que iniciamos una pequeña avanzadilla para comprobar que si tras solventar el canal podemos girar e ir hasta el diedro, pero tampoco vemos la cosa segura pues no hay donde meter, así que viendo la hora que se nos ha echado encima, decidimos bajarnos montando un rápel de fortuna.


Ahí queda nuestro primer intento, y como los muchachos se quedaron con ganas, pues pa’ la vía Bayley a soltar la adrenalina de la pendiente, jeje. Yo me quedo con mi Green, que ésta broquitis ya no me da pa’ más.


Otro día más y Tamadaba nos deja un día hermoso para escalar, el único inconveniente es encontrar las vías, después de andar de un lado para otro, conseguimos el andén que buscábamos y entonces la locura, ¡a disfrutar!, sombra, calor, vía va, vía viene, saca chispas y así hasta el oscurecer. Un lugar encantador donde las vistas son increíbles.



Nos quedaron muchas cosas pendientes…volveremos.

Tortuga 

domingo, 7 de mayo de 2017

Fisuras, ampliando al catálogo. GC I

Días atrás nos tocó la ardua tarea de ampliar nuestro pequeño catálogo de fisuras y para ello no pudimos escoger mejor sitio,  El Cenobio de Valerón.

Un pequeño lugar anclado en el recodo de un barranco,  coqueto, fresco, agradable y con fisuras. Incluso un off width de esos que te hablan, te susurran al oído  suavemente y te dicen: ¡dónde vais pringaos!, necesitas técnica si quieres llegar arriba y gofio, mucho gofio. Algunos usamos más gofio que técnica todo sea dicho, pero bueno, ya hemos encontrado donde entrenar la técnica. Gracias a dios la molienda para el gofio la tenemos cerca.

Las fisuras de lujo, limpias para lo que hay por ahí, con roca buena y disfrutona si consigues cerrojos con fundamento claro.

Aun siendo una escuela pequeña consigues variedad en la escalada, duras, menos duras, empotres complicados, sencillos, regletas e incluso grados inalcanzables.
En la otra zona visitada también se pueden ver unas pocas fisuras y pese al calor que apretó en algunos momentos, algo se hizo.
Algunos salieron muy contentos, acrecentando o consolidando su técnica y su grado en el noble arte del empotre.

Cual joyeros engarzando rubíes, nos hicimos con unas pocas joyas, no todas las que quisimos, pero siempre hay que dejar algo para la siguiente vez.










Algunas muy, pero que muy interesantes, de "esas" que se ven muy poco y donde una buena técnica hace que sudes solo lo justo y necesario, además larga cosa que no se prodiga mucho tampoco.


En el tema de los Off width la cosa ya es algo más agónica, empotras hasta la rodilla y fantástico, pero luego con el mismo arte tienes que "desempotrarte" y avanzar con movimientos lentos y seguros. 
La cabeza siempre en su sitio y centrado en lo que estás haciendo, no vaya a llegar el Sr Agobio. 






También se pueden encontrar líneas de regleteo, de pequeños empotres y mucha técnica. 

Otra de las zonas visitadas fue Ayagaures, donde los maquinillas se lucieron haciendo vías de muy bella factura, allí dio gusto verlos escalar, quintos entrevesados y raros, raros, 7a de fisura y placa que algunos se anotaron con total desparpajo y 6a y 6b  donde todos estos señores y señoras dejaron estampas para el recuerdo. 
(Al fotógrafo lo hemos despedido)

Particularmente haber visto y tocado estas zonas y con la compañía de esta gente ha sido todo un regalo. Entre todos aúnan motivación, superación, cabeza, pasión y por supuesto risas y buen rollo, así que Graciasss.

t

lunes, 17 de abril de 2017

Material, tan fuerte y tan frágil, según se mire.

Siguiendo la estela de un post publicado anteriormente, ahora le toca el turno a otro de estos cacharros tan importantes en la escalada clásica.
De gran versatilidad los Link Cam de Omega Pacific son algo así como un todo o casi todo en uno. Según reza su publicidad de los más novedosos y sofisticados del mundo.
El juego completo está formado por 4 piezas, con  las cuales se puede abarcar bastantes medidas
Su construcción futurista y sofisticada nos muestra de un vistazo como ha avanzado el material en los últimos años.


El otro día sentado tranquilamente viendo la tele, un señor bastante conocido escalaba el mítico Naranjo de Bulnes por una de sus vías más famosas. En un momento dado su compañero de cordada colgado en un de estos cacharros salió volando. El  Link se rompió, al parecer el latiguillo que transmite el movimiento a las levas se salió o se partió.
He visto alguna que otra rotura por parte de estos cacharros y eso sin mencionar el problema que tuvieron al principio de su lanzamiento con el tema del remache central, el cual se solventó en su momento.
A nosotros mismos también nos ha pasado y no precisamente el latiguillo. Parte del riel donde encaja el sistema de levas se partió con el consiguiente peligro, pues llegado el caso se pueden salir las levas y desarmarse el artefacto en cuestión.


Las levas están construidas y ensambladas mediante el proceso M.I.M Metal Injection Modding. Dos materiales diferentes en las levas, acero inoxidable aeronáutico y aluminio de las serie 7000

Puestos en contactos con Omega Pacific mediante email donde se narraba el problema y teniendo en cuenta que no ha sufrido caídas fuertes solicitábamos alguna explicación como mínimo, pero ha día de hoy la callada es la respuesta.

En algunos foros, fuera de nuestras fronteras se comenta con cierta asiduidad lo “delicado” de estos  aparatos,  teniendo en cuenta que este de la foto tampoco ha recibido ningún macanazo digno de mencionar pues... habrá que observarlos con cuidado.

martes, 28 de marzo de 2017

Ruta: Cruz del Carmen-Las Carboneras-Taborno-Afúr-Playa Tamadiste-Taganana-Afúr-Cruz del Carmen



Ruta: Cruz del Carmen-Las Carboneras-Taborno-Afúr-Playa Tamadiste-Taganana-Afúr-Cruz del Carmen
Duración: 11h30’
Dificultad: Alta
Recorrido: Circular
Kms totales: 29,89 kms

Desnivel: negativo 2.554 m, positivo 2.643 m. Total acumulados 5.197 m



Una vez más nos ponemos las botas para hacer un largo recorrido, con un buen desnivel entre los vericuetos que tiene Anaga.

 29,89 km totales
Amanece con frío, las manos aún están algo yertas, pero poco a poco van entrando en calor. El descenso hacia Las Carboneras se hace algo lento ya que el sendero está resbaladizo, por lo que hay que ir con cautela, ya que algún resbalón nos hace estar expectantes.



A medida que avanzamos el movimiento y “Lorenzo” va calentando nuestros cuerpesillos que avanzan con la incógnita del aguante, jeje.
El día es perfecto, el cielo despejado y de vez en cuando esa ligera brisa que agradece la piel. 




















Bajo el Roque Páez, nos encontramos con el pequeño pueblo de Afúr donde hacemos una breve parada para despedirnos de algunos de los compañeros que sólo llegan hasta la Ermita de San Pedro.


Nosotros proseguimos por el barranco de Afúr hacia la playa Tamadiste, donde comemos, que ya la barriga está croando.


Cogemos el desvío hacia Taganana y pa’arriba. Esta parte del recorrido me parece muy hermosa y placentera en el que puedes ir disfrutando del mar rompiendo contra las rocas. La postal que nos ofrecen los Roques de Las Ánimas, Roque de Enmedio y el Amogoje, nos lleva a términos de escalada, mientras los Roques de Dentro y de Afuera siguen anclados al mar.


Ya en Taganana, toca heladito y mentalización para la subida.

Los kilómetros andados ya van haciendo mella en mis torturadas rodillas que en la bajada han sufrido más de la cuenta, y mis piernas prefieren subida que bajada, cualquier desnivel en descenso se me hace un tormento. 

A algunos, aún les queda fuerza para hacer amagos de boulder, jeje.

Después de once horas y media de pateo, llegamos aunque derrotados, contentos por conseguirlo.


Como siempre el paisaje y los senderos de Anaga, dejan aromas de vida.


Tortuga.




viernes, 24 de marzo de 2017

Anécdota con Ball nut



Realizando la apertura de una vía en artificial, me ocurrió una cosa curiosa, mientras probaba un ball nut nº1, que soporta 8kN y cuyo uso no ha sobrepasado las tres veces, este se salió de la grieta de donde lo había colocado tras brincar un par de veces sobre él, la estructura quedó en mi daisy y lo que es el cable con la bola cayó al suelo, pensábamos en un primer momento que se había roto el cable, pero cuando lo observamos detenidamente, es que se había salido del remache que tiene el tirador.

Ball nut nº1 roto

Ball nut nº1 nuevo

Ante ello, propusimos escribirle a CAMP, para dar aviso al respecto y así comunicar lo sucedido. Por parte de la empresa hay un gran interés, puesto que casi sobre la marcha me solicitan que se los envíe sin ningún coste, que sentían lo ocurrido y que sería el primer caso pues no habían tenido otras notificaciones de algo así sobre un Ball Nut, además me remiten uno nuevo por cortesía de CAMP.

La verdad es que ahora miro el nuevo y me sigue pareciendo que el remate que se ha hecho como remache, no es muy convincente. 
Uf, uf!, creo que sólo lo pondré cuando sepa que el seguro que está por debajo ha quedado bomba, ya que la confianza en esta protección no sé si es recuperable.




Tortuga

lunes, 6 de marzo de 2017

Ruta: Casa Juan Évora_Chavao + Pico Viejo + Chafarí-Boca Tauce. Parque Nacional del Teide.



Ruta: Casa Juan Évora_Chavao (sendero 18)+Pico Viejo (sendero 9)+ Chafarí-Boca Tauce (sendero 28). Parque Nacional del Teide.
Duración: 7h: Desde Casa Juan Évora hasta Pico Viejo: 4h y descenso desde Pico Viejo a Casa Juan Évora: 3h
Dificultad: Alta
Recorrido: Circular
Kms totales: 21,89 kms
Desnivel: acumulado en subida y bajada 1.072m






La ruta escogida comienza desde la Casa de Juan Évora tomando el sendero 18 (Chavao) que se hace cómodamente y cuyo trayecto realizamos en 1h~.






Una vez atravesamos el pequeño bosque de pinos jóvenes, ya en el sendero nº 9 es cuando comienza realmente la subida dura con dirección a Pico Viejo, con unas vistas impresionantes de la zona sur, y al tener el día bastante despejado podemos observar las islas de La Gomera y La Palma.








Existen partes del sendero en que tienes que ir andando con firmeza para no resbalarte ya que el picón te hace patinar.
El día nos acompaña porque a pesar de hacer sol corre una ligera brisa que nos ayuda en el ascenso. 





Llegamos a Pico Viejo, precioso cráter, mientras el majestuoso Pico Teide se impone con su altura. Los Roques que llegamos a divisar desde esta altura 3.108m, del Círculo de las Cañadas que tantas veces hemos escalado, nos parecen pequeñitos .




















Después del merecido almuerzo, volvemos tras nuestros pasos, hasta el cruce indicado como sendero 28 que en su parte más inclinada de descenso (Montaña Negra de Chafarí) es pura lapilli, 

y bajamos a zancadas dejándonos llevar por esa sensación de blandito que nos da el picón suelto hasta llegar al Valle de Chafarí e ir por la pista que acaba casi en Boca Tauce, un par de kilómetros más por asfalto y de nuevo al hogar “nuestros coches”.




Ruta con esfuerzo, pero que acaba con lo vivido con buen sabor de boca.










Anotación: No recomendamos usar el sendero 28 (Chafari) para subir, pero sí para bajar.

Tortuga