sábado, 30 de agosto de 2008

Y DISFRUTAMOS DEL TIEMPO

El tiempo se hizo corto en los primeros días y cuán fugaz pasó el resto de la semana. Cinco días de rocódromo y roca apretando los minutos, desayuno tempranero, macutos y cuerdas al coche.

La “Torre de Marfíl” se eleva silenciosa, mientras nosotros armamos su dermis en seguros que lentamente nos elevan a su cumbre desconocida. El prado se despliega bajo nuestros pies y los buitres pasan frente a nuestros ojos apaciguando la euforia del momento.
Las montañas nos rodean, picos y crestas hasta donde alcanza la vista, neveros y placas de hielo en algunas hacen que la imaginación vuele y no se detenga.
Oigo los mosquetones de nuevo vuelvo a la realidad de mi repisa acumulando energía para todos los pasos de mi vida. ¿Cómo expresar todo lo que conlleva estar colgada de la piedra?

Hoy si escribo tal vez por los sueños que quedan atrás, esas imágenes de roca, friends y cuerdas ascendentes y descendentes que cuelgan en una pared llena de suspiros, de risas, de algún fisurero contra el casco, alguna piedra en la rodilla, algunos largos de pocas chapas, anécdotas de cuatro.
Y hablamos de volver, de aprender, la emoción nos embarga…


Tortuga

1 comentario:

Miguel dijo...

JEJE, Los cuatro MAGNIFICOS después de la gran aventura.

Un saludo a todos... y a seguir trepando