sábado, 21 de marzo de 2009

En otros Paralelos


A veces nos quedamos estancados en un solo tipo de escalada como puede ser la deportiva y aunque nos parezca increíblemente fantástico ir chapando y sentir como nuestro cuerpo supera los pasos, también recomiendo que se inicien en la clásica, pues en ella la adrenalina se dispara, aflora incansable desde pie de vía. El pender de ti mismo en la colocación de los anclajes y elegir por donde subir hacen que la escalada tome aún otro punto más de satisfacción. La concentración y el encontrarte a ti mismo se acomoda irremediablemente en cada movimiento. Poder alejarte a parajes perdidos donde la roca no sabe de parabolt, sabiendo que todo el trayecto y la reunión deben ser implacables realizadas por ti mismo y pensando en la cordada que viene ascendiendo confiada en un tinglado que sólo has manejado tú para poder seguir avanzando.


Paredes fisuradas, travesías, suspiros y placeres compartidos, momentos enfrentados entre la roca y tus ojos para buscar la posición adecuada y hallar el hueco idóneo donde meter algo para proseguir con cierto alivio tras dejar el anclaje entre la grieta.


Nada existe, sólo tu y el tintineo de los atalajes que te susurran para seguir alejándote del suelo, cautivado por el entorno, por tu cabeza que no deja de pensar en los resquicios que proporciona la piedra para dejarla acariciar y tomarla calladamente.
Tortuga

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Descanso, por un instante la mente se relaja y se concentra. Tus problemas se evaporan, el peso con el que vive tu cuerpo y del cual sabes que siempre te acompañará,se desvanece.
Saberdor de lo que te rodea e impotente por los acontecimientos que tu no puedes manejar solo queda resignación.
Escalada clásica es liberación, un instante, un momento, una brizna de aire. Una calada. Una sonrisa de soslayo al ver un link cam en el portamaterial...

Palan dijo...

Muy buenas Tortuga! Saludos desde el otro lado del charco!
La verdad es q por aquí tampoco es q las fisuras sean muy largas pero por lo menos las hay buenas... Si quieres "largas" y de puños se me ocurre la 'J.E.Y.' de Cinco Cestos en la Pedriza, la 'Metodología' en El Puro en la Cabrera, 'El triunfo del miedo' en la Aguja de los 3 Amigos (más variada)... Algo más cortas tienes las fisuras del Señor de los Bordillos, en el Cancho de los Muertos en la Pedriza, 'Tierra de nadie' en la Pradera del Yelmo, etc. por poner unos ejemplos...
Si vas para unos días no dejes de visitar la Cabrera (zona de las Agujas en particular, y el Puro y la Ag. K2...) y la Pedriza... Cientos de fisuras te aguardan, de todos los tamaños y grados... En ambos sitios puedes jugar un poco con las orientaciones de las paredes y así evitar el calor...
Salu2 apañero

y si necesitas más info no dudes en preguntar...

tortuga dijo...

Las tortugas toman buena nota y algunas probarán eso es indudable, ya veremos cuanto aguantan las manos, pero vamos "hasta el hueso".
Gracias Palan.
Si necesitas algo de Tenerife, ya sabes donde estan las tortugas.

Suerte.