jueves, 12 de julio de 2018

Pasaba por aquí y me decidí a entrar.



El verano hace que nuestras obligaciones más perentorias se relajen dejándolas no aparcadas, pero sí en doble fila con los cuatro intermitentes. Mientras, damos rienda a nuestras pasiones atrapadas en el laberinto de la vida diaria.
Siempre se hace algo, pero debido al escaso tiempo, la pasión no va acorde con la realidad.
Son tiempos de expertos en todo, en fútbol, en política, incluso en la montaña. De todos es sabido que el Internet lo aguanta todo, así que nos congratulamos del alto grado de preparación que se ve en las redes.
Practicar nunca esta de más
Nosotros ya estamos algo viejos para esa vorágine informativa y explicativa que puebla los foros y chats específicos del tema en cuestión, preferimos el coloquio sosegado frente a la sombra de una cerveza.
Reencontrarnos con amigos fue misión importante hace poco. Un  tranquilo pateo, un fisco de piedra y al final del día una cuarta de vino con algo para acompañarlo. Entre medio recordamos aquel hobbie que teníamos que era el de montar reuniones con sus múltiples variantes, observar la belleza de algunos diques o imaginar líneas sobre un lienzo de naturaleza.
La masificación esta llegando para quedarse, el saber gestionarla es un logro del que somos algo escépticos, por naturaleza y por historia, pero como dicen los mayores, Dios dirá.

El negocio se apropia de la montaña, políticos y particulares quieren su parte, cosa esta muy loable, veremos  con el tiempo si los resultados están basados en la coherencia o en el bolsillo. Suerte para todos.
Mirando al cielo

 Amén de nuestro pésimo estado físico, pudimos comprobar que el mental está ahí, ahí, esta última salida toco practicar reuniones, multiplicar, desmultiplicar, cargas, direcciones y cosas así, luego la mejor forma de probar el invento es colgándose de ella y comprobar su robustez (este método no es recomendable si no estás seguro de su ejecución y su firmeza), además puedes ver in situ si los brazos  “trabajan por igual, cuanto ayudan los nudos de bloqueo en caso de saltar un seguro y bueno bla bla bla.
La idea era comer y echarse un vaso vino, el resto vino dado.

Hay que rodearse de gente competente 
Gracias a los guías, siempre es un lujo contar con ellos. De resto recordar a todos que “lo que no estaba no se debe dejar” así que la basura hay que traerla y la pared dejarla como estaba, que tiene que durar….. siempre.

Se agradece el paseo y sobre todo la compañía y la charla. Cuando los amigos sobreviven al tiempo cual reunión en roca buena, significa que las cargas que puede soportar son elevadas  y su disposición correcta. con esto esta dicho todo.   Un placer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El Komando, como siempre, al paso Tortugas (que grandes todos).

Un escachon muy fuerte para todos.

El Matata (Uco) ��

jose mendoza dijo...

La familia reunida.Un abrazo!

El poseido dijo...

......y a repetir