miércoles, 19 de agosto de 2009

Disfrutando del entorno.

Disfrutando del entorno siempre caen algunas escaladas.


La primera en la presa, con una combinación de largos y regalo final en forma de tormenta verano. En un momento la cosa cerró y empezó a caer la de dios, así que tuvimos que salir como las abejas zumbando.
Luego toco madrugar para ir al Espolón Picapiedra.








Guagua y un par de horas de pateo nos dejaron en la base de la vía. Por delante ocho largos sencillitos con unas vistas de postal.






Hubo que esperar a que el Sr Lorenzo, secara un poco la piedra sino, resbalón seguro.

A cada largo el paisaje se hacia cada vez más bucólico, así hasta completar la vía, Ibones, neveros, buitres nos transportaban casi sin darnos cuenta de un largo a otro. Incluso al final un pequeño cresteo hasta la cima desde donde se rapela unos metros para luego comenzar el descenso a pie.+







Al final siempre queda el hasta luego, porque es un sitio para volver.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Menuda afición tienen los colegas para pegarse esos madrugones. Como se nota que son buenos chicos y no trasnochan.
Estoy seguro de que esas prácticas en vías de 8 largos y más,con tormentas e improvisaciones para encontrar la vía de descenso, suponen el principio del fin de las salidas nocturnas de las vías.Por cierto, que te apuestas a que no llevaban frontal y se orientaron a lo cubano.
Con las tortugas de nuevo por Canarias tiemblen paredes y roques.
Por cierto, en el Agando está pendiente la escalada de las vías pardela y normal de una sola tirada ( 325 metros). Vayan entrenando que si puedo les acompañaré, si no a escalar al menos a tirarles un par de toniques. vamonospalbar.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Lo del Agando está pendiente. Mejor otoño o primavera. Me apunto hasta yo con el otro Pedro (el hombre del frontal), que aunque sobrepasemos el tope de escaladores diarios, no hay problema.

tortuga dijo...

Oido cocina, así que iremos todos para el Agando, bueno algunos ya están allí.
Eso del fin de las salidas nocturnas de la vía no se yo, si lo miras bien tiene su encanto.
El próximo año, dios mediante volveremos a Pirineos, hay vías realmente increibles.
Un saludo.

Paula dijo...

lalalalaalalalalallalalalalalalal
popopopopopopopopopopopopopopopop
lulululululululululululululululul